lunes, 3 de diciembre de 2012

No seamos padres permisivos.


La crianza de los hijos es un tema complejo, constantemente llegan a mis oídos historias de padres que sienten que los niños se le han salido de las manos, algo que no tiene lógica, puesto que un niño no tiene el grado de madurez como para tomar sus propias decisiones, es el adulto quien debe ser el dueño de las situaciones. Pero trato de entender, que lo que quieren expresar esos padres es su incapacidad para manejar los asuntos que el niño plantea. Todos tenemos que prepararnos para ser padres, no se puede ir aprendiendo en el camino, no se puede dejar al azar, pues es mucho más que traerlos al mundo. Para que profundicemos en nuestra formación como padres, recomiendo el libro “Reflexiones de un juez de menores” de Emilio Calatayud, en este se presenta de una manera un tanto jocosa, pero muy valida, un manual para convertir a un hijo en delincuente, que quiero compartir con ustedes amigos del blog:

-Dale todo lo que quiera desde la infancia.
-Ríete de las tonterías que dice.
-No le des ninguna formación espiritual.
-No le digas nunca lo que está haciendo mal.
-Recoge todo lo que tira por el suelo.
-Déjale leer todo.
-Discute siempre delante de él.
-Dale todo el dinero que quiera
-Satisfácele en todos sus deseos.
-Hazle saber que siempre tiene la razón.

Lo anterior corresponde al modelo de crianza permisivo, en el que el padre hace del niño alguien con baja tolerancia a la frustración. Allí están los puntos, revisa ahora si estás criando un delincuente, porque cuando crezca es probable que afirmes que se te salió de las manos y va a ser muy poco lo que puedes llegar a hacer.