lunes, 8 de octubre de 2012

Respetemos la decisión de ser esposo y papá


Le escuché a una amiga psicóloga decir que ser esposo y papá es de las cosas más complicadas del mundo. Desde la corta experiencia, tengo que decir que es cierto, hoy hay muchos retos en esos dos ámbitos que se deben asumir con responsabilidad, porque haciendo o dejando de hacer se les está comunicando algo a la pareja y a los hijos. Por ejemplo: un hombre casado y con hijos que dura todo el domingo viendo fútbol está enviando dos mensajes, uno para su esposa y otro para los hijos, a la esposa le está diciendo mi día de descanso es para el fútbol y a los hijos les está enseñando una manera de ser papá, patrón que seguramente repetirán cuando sean adultos. En ambos casos el mensaje no es el mejor, ni el que más frutos provocará. Para ser esposo y papá hay que desprenderse de muchas otras cosas que de algún modo le daban sentido a la vida, hay que hacer esfuerzos que antes no se hacían porque la responsabilidad ya no se acababa en uno, ahora va mucho más allá, hay una familia que espera compromiso, así la demanda de ese compromiso no sea explicita, pues aunque sus hijos no le digan a usted que lo necesitan, créame lo necesitan.

En la vida todos los días se toman decisiones, casarse y tener hijos fueron dos de ellas, para que las cosas marchen bien, hay que respetar esas decisiones, invirtiendo tiempo, ganas, energía, actos de amor, dinero entre otras cosas. Hace poco llegué a casa de una jornada de trabajo muy agotadora después de doce horas de estar por fuera de la casa, como pocas veces encontré a mi pequeña bebé despierta, jugando con mi esposa, cualquiera podría pensar que lo justo sería haber descansado, pero pensé inmediatamente en las veces que he querido encontrarla despierta y dormía, así que dije, esta es mi oportunidad de pasar tiempo con las dos. Así que pospuse mi descanso para ponerme a tararear canciones infantiles como la tía clementina, los perritos, el pájaro carpintero entre otras. Tengo la certeza de que ese tiempo conmigo llenó de seguridad a mi bebé e hizo feliz a mi esposa. Como dirían por ahí: “esos son los detalles que enamoran”. Esas son las cosas que se deben hacer que antes no se hacía, ahora la responsabilidad no se agota en mí, ahora mi familia depende de si yo he respetado o no mi decisión de ser esposo y papá.