lunes, 28 de noviembre de 2011

Somos distintos

Me molestan las injusticias, que alguien se aproveche de la inocencia de otro, que los malos algunas veces se salgan con la suya o la gente que adquiere beneficios a causa del trabajo que no ha hecho. Esas cosas no me gustan, me irrita conocer algún caso. Pero el hecho de que me irrite no quiere decir que me esté permitido responder violentamente o pagar con la misma moneda a aquellos que hacen mal. Porque hacerlo me convierte en uno más de los que en este texto estoy criticando, me hace igual o peor a ellos.

Responder mal con mal es algo que parecería natural, incluso por eso quizás en algún momento surgió la famosa ley del Talión que no es más que retribuir de manera similar el daño que te han causado. Yo entiendo que eso aún se aplique hoy, pero no para nosotros los católicos, porque fue precisamente Jesucristo quien nos invitó -aún hoy lo hace- a responder al mal con bien, al odio con amor. Eso nos hace distintos, anunciamos el Reino de Dios, cuando ayudamos a aquel que no se lo merece, cuando tratamos bien al que está esperando siempre la oportunidad para hablar mal de nosotros, eso da testimonio del compromiso de ser seguidor de Jesucristo.

Creo que todavía no hemos entendido el mensaje del Señor, esa es una de las principales causas de los problemas de la gente de Dios, actuamos sumergidos en la lógica que el mundo nos propone hoy y por eso es común que hoy hablemos de venganzas o retaliaciones. Me da la impresión, por mi experiencia en la vida de fe, que esas malas maneras de actuar se están filtrando incluso en los grupos de oración. La pregunta que tendrías que hacerte es ¿qué estás haciendo para que todo esto cambie? Nos pasamos la vida leyendo reflexiones como está, escuchando la Palabra, asistiendo a los grupos y organizando actividades pastorales, pero al momento de dar testimonio con hechos concretos y palpables parece que nos olvidáramos de que somos distintos, que nuestra misión es siempre anunciar a Jesucristo.

martes, 15 de noviembre de 2011

Que orgulloso me siento de ser un buen colombiano

Me preocupa un tanto la globalización, no precisamente por el hecho de estar conectados con cualquier parte del mundo en instantes, de conocer otras culturas y de escuchar el reggaeton. Sino porque nos hace amar más lo foráneo que lo criollo, hoy los niños se aprenden más rápido las canciones de Justin Bieber que el Himno nacional, y por momentos se desprecia lo que nos identifica, queremos vivir en otros países aún desconociendo sus realidades, que por momentos son más complejas que las de Colombia, eso nos hace aborrecer el agua de panela para beber por el resto de nuestras vidas el amargo mate que tanto nos presentan en la televisión.

¿Qué nos ha pasado? En que momento se nos olvidó ser colombianos, nuestros niños crecen y los abuelos ya no están para que le cuenten las historias que nos definen, ¿a quien le toca esa tarea? Entiendo que nos guste el Barcelona F.C de España, a mi me gusta, me encanta como juega Messi, pero créanme que el día que el Barza juegue frente al Unión Magdalena, la Selección Colombia o algo similar, hincharé por el equipo de mi tierra. No entiendo como puede haber alguien de aquí que haga lo contrario. Un muchacho colombiano que presumo nunca ha ido a Argentina, salió por estos días en un canal de televisión argentino, diciendo que amaba el país del tango, que celebraría los goles de Messi y compañía, le iban a hacer a la selección Colombia, créanme ¡no lo entiendo! que alegrías les han dado ellos, que no le hayan dado acá, que cosas lindas no le han sucedido acá, que se imagina que se le pueden suceder allá donde nunca ha estado y nunca ha respirado. Si le gusta ese país, entiendo que lo ame, pero ¿más que el nuestro? ¿Por qué? Ayúdenme a responder está preguntas, soy consciente de que la globalización nos hace ciudadanos del mundo, pero es acá donde se nos ha dado todo, un propósito debemos tener en esta tierra de nuestros padres.

Creo que se necesita una reingeniería al interior de las familias, ya no más niños educados por la Internet y la televisión, antes de viajar a conocer otros países, porque no nos damos a la tarea de conocer lo nuestro primero, entiendo a la gente que tiene que salir a buscar nuevas oportunidades en otros lugares del mundo, pero estoy seguro que esa es la gente que más se siente colombiana, hay que estar lejos para valorar que en Colombia se goza de posibilidades que afuera no disfrutamos. No voy hacer aquí una lista de las cosas lindas de este país, esa la debes hacer tú que más que yo conoces esta tierra y así poder cantar: ¡que orgulloso me siento de ser un buen colombiano!