Twitter: @haroldmora10
Creo que no existen las casualidades, que las cosas pasan con un sentido y que previamente se tomaron o se dejaron de tomar decisiones para que sucedieran, nada es un hecho fortuito. Lo que pasa es que a veces los seres humanos queremos atribuirle nuestra responsabilidad al azar. Y es normal escuchar frases como se dañó, se cayó, la vida me la tiene montada y por eso hoy estoy triste, pues quiero decirte:
No hay nada que desanime más a un cristiano, que ver a otro desearle el mal;
No hay nada que desanime más a un cristiano, que ver a alguien que termina de orar, agredir;
No hay nada que desanime más a un cristiano, que ver que sus amigos lo traicionan;
No hay nada que desanime más a un cristiano, que pensar que está solo;
No hay nada que desanime más a un cristiano, que no dar testimonio del amor;
No hay nada que desanime más a un cristiano, que no confiar en Dios;
No hay nada que desanime más a un cristiano, que pensar que todo lo anterior tiene cabida y poder en su vida.
Nada nos puede afectar si nosotros primero no le damos permiso, ¡ánimo! Nada te puede si Dios está de tu lado, créeme el Señor que te creó no lo hizo para que fuera infeliz. Él quiere lo mejor para ti. Toma la decisión de ser feliz, muchas veces nos entristecemos por cosas que nos suceden, cosas que por el contrario deben sacar lo mejor de nosotros, muéstrale al mundo de lo que estás hecho, allí donde tú ves problemas, Dios da razones para sonreír. No hay nada que desanime, si tú no quieres, si no le das las llaves de tu corazón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario