Vengo hace un tiempo pensando que en la actualidad muy pocos jóvenes le dan la oportunidad a Dios en sus vidas, prueban de todo: el alcohol, las drogas, la rumba, los deportes extremos, y un sin numero de experiencias. Pero no son capaces de darse la oportunidad de beber un sorbo del amor del Señor, por eso tienen tantos problemas, porque se están desgastando la vida tratando de conseguir lo que el Señor les ofrece gratis.
Pienso en tanto joven decepcionado con ganas de suicidarse porque lo dejó la novia, o aquel que para ser aceptado socialmente necesita meterse un plug de marihuana, si esos jóvenes entendieran que el Señor los ama y los acepta tal cual como son, no tendrían que ir por el mundo mendigando lo que Dios siempre está dispuesto a dar.
Sería bueno que buscaras la manera de tener un momento con Dios, de esforzarte por conocerlo, si así como le inviertes tiempo a
Hey joven, tomate un tiempo para analizar que aspectos de tu vida cambiarían si Dios fuera el centro de tu vida.