miércoles, 23 de febrero de 2011
1 Corintios 2. 9
lunes, 21 de febrero de 2011
ORACIÓN DE UN JOVEN CON PROBLEMAS
martes, 1 de febrero de 2011
La señora gratitud
En estos días rondaba por mi cabeza la idea de escribirle a la señora gratitud, la que tiene buena memoria, a la que no se le olvidan los favores, la que reconoce todo el bien que se le hace y se le hará, porque muchos andan por la vida, despreciando a esta hermosa señora, maltratan a quienes han gastado su vida tratando de sacarlos adelante y dicen groserías a quienes los apoyan, porque precisamente parece que la mala memoria es la peor enemiga de la señora gratitud.
Hace poco, caminando por la vida me encontré con uno de esos casos que te dejan frio. Se trata de una mujer que se había propuesto dar lo mejor de ella para que sus hijos fueran hombres de bien y lo logró, pero hoy sus hijos la ultrajan con palabras, quizás no se acuerdan de los dolores del parto, de cada bocado de comida en las mañanas, de las trasnochadas ayudándoles a hacer las tareas, de las veces que dio la cara porque se habían metido en un lio. No sé ustedes amigos, pero cada vez que quisiera reprocharle algo a mis padres, me acuerdo de todo lo demás por lo que les tendría que dar gracias.
Así que joven, que no te pase lo de aquella hermosa canción de mi amigo Jon Carlo: “ahora que ya no te tengo, es que me doy cuenta que los consejos que me dabas eran por la buenas, que no escatimaste en venir, si algún día estuve enfermo, que siempre cuidaste de mi, cual gallina a sus polluelos…quisiera mirarte cara a cara pero es muy tarde, estás tirada en una caja muy dormida, diciéndole adiós a esta vida, en la que no supe mi amor entregarte, quisiera tenerte mi vieja, pero es muy tarde”.
No esperes a que se vayan para darles gracias por traerte al mundo y hacerlo todo para que fueras feliz, dile a tu mala memoria que se reconcilie con la señora gratitud.