lunes, 19 de diciembre de 2011

Oración para el Adviento

Señor permite que en este tiempo podamos preparar nuestros corazones para el acontecimiento que transforma vidas: el nacimiento del Niño-Dios, que viene a llenar de sonrisas a aquellos que están afligidos, a sanar a los enfermos y a ser luz para los que habitan en la oscuridad. Ese mismo, que nos dará a beber del agua que salva y arropará en su amor cuando todo parezca perdido. Bendito seas Dios, por amarnos hasta el punto de hacerte hombre en Jesucristo, para devolvernos la esperanza de un mundo nuevo, uno tejido por la misericordia y en el que anunciar tu Reino sea el pan de cada día. Gracias por dejarnos gozar de tan grande privilegio, por escogernos a nosotros para venir al encuentro contigo y recibir de ti, los dones maravillosos que sólo Tú nos puedes dar. Padre, aleja de nosotros todo mal sentimiento que ensucie el humilde pesebre que hemos preparado para EL AMOR DE LOS AMORES. Ayúdanos a vivir la navidad todos los días, a dar muestras de cariño a quienes nos rodean y a perdonar a aquellos que aún hoy nos ofenden. Amén.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Conozco el valor de la amistad

Twitter: @haroldmora10

Conozco el valor de la amistad, sé quienes son mis amigos, puedo dar fe de que lo son, y soy consciente del compromiso que implica tenerlos. Muchas veces he tenido dificultades con ellos, pero siempre se han podido solucionar, porque si hay algo que tengo claro es que entre verdaderos amigos nada puede ser tan importante como para distanciarse del todo, porque un amigo nunca hace las cosas con intención de dañarte, de lo contrario no es tu amigo, si hay personas a tu alrededor que intentan perjudicarte por más favores que te hayan hecho, créeme, no son tus amigos.

Suelo ser transparente en mis actuaciones y no tengo la facultad –quisiera tenerla- de la #NOequivocación, es probable que cometa errores, pero trato siempre de minimizarlos. Todo esto lo escribo porque en este momento particular de mi vida, sin tener ninguna intención, uno de mis amigos se ha visto afectado por algo que hice o mejor que dejé de hacer. Espero a través de mi testimonio mostrar que a pesar de mis yerros in intencionados, sigo siendo el amigo leal que no engaña, que no se muda, que ayuda en las buenas y en las malas. Si hay algo que me define es la fidelidad, soy hincha del equipo de fútbol Unión Magdalena, ese que lleva ya varios años en segunda división, de ese que utilizan para humillarme algunas veces, que me ha regalado alegrías pero también varias dificultades, y aún cuando cualquiera tendría motivos para simpatizar por otro equipo, sigo fiel, cantando: “sopla la sirena, sopla ciclón bananero, Unión Magdalena, tú sabes cuanto te quiero…” creo en que las cosas pueden ser mejores y que algún otro día volveré a sonreír por causa de él, mientras tanto seguiré esperando que eso suceda. Les hablo de la fidelidad, porque creo que un amigo debe ser siempre fiel, pero ¿qué la define? me gustó esto que encontré en definición.de: “Es la virtud para dar cumplimiento a una promesa…La persona fiel es aquella que cumple con sus promesas y mantiene su lealtad aún con el paso del tiempo y las distintas circunstancias. Es así como, alguien fiel asume un proyecto de vida, con el cual se compromete con alma, vida y corazón, pero sobretodo con hechos concretos.

Espero que ustedes que me leen sean capaces de reconocer la fragilidad del otro, entender que nadie quiere equivocarse y jamás poner en duda a sus amigos, que han luchado junto a ustedes toda la vida. Creo que el problema con mi amigo se puede solucionar, confío en lo que Dios puede hacer en el corazón del hombre. Pero cuando soy yo el afectado, suelo recordar las cosas lindas que me han sucedido con esa persona, aquellos momentos en los que pensé: “este es de los míos y voy a defenderlo,” como diría mi papá: “a lo tuyo con razón o sin razón”. Eso me ayuda mucho. Sé que la rabia o el dolor muchas veces nos puede más, pero el ejercicio de sanación tenemos que hacerlo, el de liberarse de la experiencia negativa y no permanecer en la esclavitud de las malas sensaciones.

Les propongo pongamos esto en oración:

Señor, te entrego a aquellos que he herido con mis actuaciones, pido para ellos una bendición especial, que seas tú el que habite en sus corazones y que experimenten tu amor infinito. Gracias por darme la posibilidad de encontrarme contigo a través de la oración y regalarme la fuerza que se me había agotado, por la tristeza de haberle causado daño a alguien que aprecio. Permite que el perdón sea el camino que optemos y que tu Palabra nos invite a la reconciliación. Padre Dios, si he sido yo el que se ha visto afectado ayúdame a ser libre de cualquier sentimiento negativo que quiera apoderarse de mi y permite que mi experiencia sirva de ejemplo para los que estén pasando por lo mismo. Señor, tengo la certeza de que estás a mi lado, que extiendes tu mano para levantarme, y te doy gracias por hacerme sentir lo valioso que soy. Amén.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Somos distintos

Me molestan las injusticias, que alguien se aproveche de la inocencia de otro, que los malos algunas veces se salgan con la suya o la gente que adquiere beneficios a causa del trabajo que no ha hecho. Esas cosas no me gustan, me irrita conocer algún caso. Pero el hecho de que me irrite no quiere decir que me esté permitido responder violentamente o pagar con la misma moneda a aquellos que hacen mal. Porque hacerlo me convierte en uno más de los que en este texto estoy criticando, me hace igual o peor a ellos.

Responder mal con mal es algo que parecería natural, incluso por eso quizás en algún momento surgió la famosa ley del Talión que no es más que retribuir de manera similar el daño que te han causado. Yo entiendo que eso aún se aplique hoy, pero no para nosotros los católicos, porque fue precisamente Jesucristo quien nos invitó -aún hoy lo hace- a responder al mal con bien, al odio con amor. Eso nos hace distintos, anunciamos el Reino de Dios, cuando ayudamos a aquel que no se lo merece, cuando tratamos bien al que está esperando siempre la oportunidad para hablar mal de nosotros, eso da testimonio del compromiso de ser seguidor de Jesucristo.

Creo que todavía no hemos entendido el mensaje del Señor, esa es una de las principales causas de los problemas de la gente de Dios, actuamos sumergidos en la lógica que el mundo nos propone hoy y por eso es común que hoy hablemos de venganzas o retaliaciones. Me da la impresión, por mi experiencia en la vida de fe, que esas malas maneras de actuar se están filtrando incluso en los grupos de oración. La pregunta que tendrías que hacerte es ¿qué estás haciendo para que todo esto cambie? Nos pasamos la vida leyendo reflexiones como está, escuchando la Palabra, asistiendo a los grupos y organizando actividades pastorales, pero al momento de dar testimonio con hechos concretos y palpables parece que nos olvidáramos de que somos distintos, que nuestra misión es siempre anunciar a Jesucristo.

martes, 15 de noviembre de 2011

Que orgulloso me siento de ser un buen colombiano

Me preocupa un tanto la globalización, no precisamente por el hecho de estar conectados con cualquier parte del mundo en instantes, de conocer otras culturas y de escuchar el reggaeton. Sino porque nos hace amar más lo foráneo que lo criollo, hoy los niños se aprenden más rápido las canciones de Justin Bieber que el Himno nacional, y por momentos se desprecia lo que nos identifica, queremos vivir en otros países aún desconociendo sus realidades, que por momentos son más complejas que las de Colombia, eso nos hace aborrecer el agua de panela para beber por el resto de nuestras vidas el amargo mate que tanto nos presentan en la televisión.

¿Qué nos ha pasado? En que momento se nos olvidó ser colombianos, nuestros niños crecen y los abuelos ya no están para que le cuenten las historias que nos definen, ¿a quien le toca esa tarea? Entiendo que nos guste el Barcelona F.C de España, a mi me gusta, me encanta como juega Messi, pero créanme que el día que el Barza juegue frente al Unión Magdalena, la Selección Colombia o algo similar, hincharé por el equipo de mi tierra. No entiendo como puede haber alguien de aquí que haga lo contrario. Un muchacho colombiano que presumo nunca ha ido a Argentina, salió por estos días en un canal de televisión argentino, diciendo que amaba el país del tango, que celebraría los goles de Messi y compañía, le iban a hacer a la selección Colombia, créanme ¡no lo entiendo! que alegrías les han dado ellos, que no le hayan dado acá, que cosas lindas no le han sucedido acá, que se imagina que se le pueden suceder allá donde nunca ha estado y nunca ha respirado. Si le gusta ese país, entiendo que lo ame, pero ¿más que el nuestro? ¿Por qué? Ayúdenme a responder está preguntas, soy consciente de que la globalización nos hace ciudadanos del mundo, pero es acá donde se nos ha dado todo, un propósito debemos tener en esta tierra de nuestros padres.

Creo que se necesita una reingeniería al interior de las familias, ya no más niños educados por la Internet y la televisión, antes de viajar a conocer otros países, porque no nos damos a la tarea de conocer lo nuestro primero, entiendo a la gente que tiene que salir a buscar nuevas oportunidades en otros lugares del mundo, pero estoy seguro que esa es la gente que más se siente colombiana, hay que estar lejos para valorar que en Colombia se goza de posibilidades que afuera no disfrutamos. No voy hacer aquí una lista de las cosas lindas de este país, esa la debes hacer tú que más que yo conoces esta tierra y así poder cantar: ¡que orgulloso me siento de ser un buen colombiano!

martes, 25 de octubre de 2011

Oración

Twitter: @haroldmora10

Hoy quiero compartir una oración:

Señor te doy gracias por enseñarme a perdonar, por darme la oportunidad de ser feliz en tu presencia, que sería de mí sin tu amor y misericordia, gracias por liberarme de todos esos sentimientos negativos, de las cargas que el pasado había dejado en mi corazón. Gracias porque no guardo resentimientos por aquellos amigos que me han traicionado, llénalos de ti y sígueme dando discernimiento para saber que hacer con mi vida. Padre, hay gente que hoy quiere hacerme daño, ayúdame, no quiero dejarme afectar ni otorgarles poder para hacerme infeliz. Te pido bendiciones para ellos, dales a beber de tu amor, como algún día lo hiciste conmigo. Gracias por este momento de oración, por la posibilidad de hacerlo a través de estos medios, gracias por regalarme las palabras precisas en los momentos en que más lo necesitaba, por extender tu mano para levantarme cada vez que caigo, por hacerme un hombre nuevo y mostrarme que hay esperanza, y que si yo pude cambiar por tu amor, todos lo pueden hacer. Amén.

lunes, 10 de octubre de 2011

No hay nada que desanime…

Twitter: @haroldmora10

Creo que no existen las casualidades, que las cosas pasan con un sentido y que previamente se tomaron o se dejaron de tomar decisiones para que sucedieran, nada es un hecho fortuito. Lo que pasa es que a veces los seres humanos queremos atribuirle nuestra responsabilidad al azar. Y es normal escuchar frases como se dañó, se cayó, la vida me la tiene montada y por eso hoy estoy triste, pues quiero decirte:

No hay nada que desanime más a un cristiano, que ver a otro desearle el mal;

No hay nada que desanime más a un cristiano, que ver a alguien que termina de orar, agredir;

No hay nada que desanime más a un cristiano, que ver que sus amigos lo traicionan;

No hay nada que desanime más a un cristiano, que pensar que está solo;

No hay nada que desanime más a un cristiano, que no dar testimonio del amor;

No hay nada que desanime más a un cristiano, que no confiar en Dios;

No hay nada que desanime más a un cristiano, que pensar que todo lo anterior tiene cabida y poder en su vida.

Nada nos puede afectar si nosotros primero no le damos permiso, ¡ánimo! Nada te puede si Dios está de tu lado, créeme el Señor que te creó no lo hizo para que fuera infeliz. Él quiere lo mejor para ti. Toma la decisión de ser feliz, muchas veces nos entristecemos por cosas que nos suceden, cosas que por el contrario deben sacar lo mejor de nosotros, muéstrale al mundo de lo que estás hecho, allí donde tú ves problemas, Dios da razones para sonreír. No hay nada que desanime, si tú no quieres, si no le das las llaves de tu corazón.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

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No vale la pena salir a esconderse

En este mundo existe un tipo de personas que difícilmente asumen la responsabilidad de sus acciones, que para todo tienen un culpable distinto a ellos, porque seguramente se creen perfectos, que a cualquier amago de error están pensando en que el universo se confabuló y que a su alrededor hay una conspiración tejida para perjudicarlos. Sucede así, no es un invento mío, cuando algo malo les pasa no piensan nunca en qué fue lo que hicieron o dejaron de hacer, cuantas veces han cometido el mismo error, si es falta de actitud, entre otras cosas. Siempre es un factor externo, sospecho que esta gente que no trabaja el problema desde la raíz no va progresar nunca, que se pasará la vida del timbo al tambo, de oportunidad en oportunidad y que probablemente algún día luego de ver todo el tiempo que han perdido se darán cuenta y espero no sea muy tarde.

No se trata ahora de nunca equivocarse, porque incluso cuando mejor se piensan las cosas es probable que algo falle, pero sí de asumir los errores y de analizar que cosas no se habían previsto, de poner el pecho y decir: “yo me equivoqué en esto, pero en la siguiente ocasión no sucederá porque me estoy dando cuenta de lo que ha generado la dificultad”, aunque en algunas ocasiones no hay reversa y ni siquiera hay una segunda oportunidad. Creo que es más sano que pensar en conspiraciones, confabulaciones y todo ese tipo de cosas, si echarle la culpa a los otros arrojara la solución a los problemas, hiciéramos eso a cada momento, pero te puedo asegurar, que eso no es lo mejor que se puede hacer.

Ánimo, no vale la pena salir a esconderse, es más sensato pensar que incluso de las equivocaciones se aprende y se sacan muchas veces las mejores enseñanzas. Ponle el pecho a tus problemas y asume las consecuencias de tus acciones, tu vida es una decisión continua e incluso si los otros por alguna razón tuvieran responsabilidad en las cosas que te suceden, sigue siendo tu vida, no dejes que otros la intenten vivirla por ti.

lunes, 22 de agosto de 2011

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Recuerda: "En el amor no hay temor. sino que el perfecto amor echa fuera el temor" 1 Juan 4, 18.

¡Ya es tiempo, hay esperanza!

Terminó la fiesta del mundial Sub 20 en Colombia, que a mi modo de ver, nos hizo palpar que aún hay esperanzas para este país, que se puede mejorar y que la violencia no es lo único que Colombia tiene para mostrar al mundo, volvieron las familias al estadio, el espectáculo se vivió de manera armónica en cada uno de los escenarios, extranjeros y criollos se mezclaron como ciudadanos del mundo y el comportamiento nos recordó que cuando no los proponemos somos los mejores anfitriones. Porque a veces me da la impresión que sobrevaloramos lo muy malos que podemos llegar a ser, pero nunca hacemos eco de las cosas buenas, los niños que crecen en medio de noticias desalentadoras, es probable que sumergidos en esa burbuja no se acomoden al ambiente y no hagan nada para cambiar ese tipo de cosas, y así vemos crecer a colombianos que nunca vieron nada distinto a lo que les quisimos mostrar, por eso repetimos la historia.

Ya es tiempo de comenzar las transformaciones grandes, y la primera de ella es que cada uno, comience a cambiar sus propias maneras, quizás nosotros como el pueblo de Israel, estamos esperando un mesías que nos libere de los problemas que aquejan al país: la corrupción, la violencia, la pobreza, entre otros… Pero desde nuestras historias particulares seguimos sin hacer la fila para pagar los servicios, pegándole a los otros como muestra de autoridad o estafando a los que amamos.

Ya es tiempo de que la gran transformación se geste al interior de nuestras vidas, ya es tiempo de que nos apoyemos unos a otros, ya es tiempo de dejar de hablar mal de nuestro país no tan solo con nuestras palabras sino con nuestra actitud, mucha gente de otros lados daría lo que fuera por vivir aquí, mucha gente cambiaría toda su vida por tener las libertades que tenemos en Colombia, pero parece que nos encantara por debajearnos, yo creo que hay esperanza, que podemos salir del subdesarrollo mental y afrontar el reto de humanizarnos (entiendase esto como el proceso en el que nos amamos, cada vez más unos a otros). Yo creo que otra Colombia es posible, creo que los primeros que debemos mostrar coherencia somos nosotros, los que nos decimos llamar seguidores de Jesucristo, las palabras bonitas se las lleva el viento y es nuestro testimonio el que debe arrastrar a todos esos potenciales católicos que necesitan de una ayuda para encender esa llama del amor de Dios.

No crean que todo esto es un simple brote de euforia colombiana, sólo que mi papá decía “defiende lo tuyo con razón y sin razón,” pero cuando veo todo lo que unidos podemos hacer, creo que hay razones más que suficientes para confiar en que podemos salir adelante.

¡Te amo, Colombia!

jueves, 28 de julio de 2011

Oremos

Padre Dios, déjame expresarte todo lo que en este momento estoy sintiendo, es muy difícil contar con palabras lo que es sublime, pero voy a realizar el intento, valiendome de mi experiencia contigo. Te doy gracias por regalarme la oportunidad de estar vivo, de ver como te manifiestas en mi historia, de descubrir que lo hiciste todo para mí, gracias mi Señor, porque en medio de todo lo que me está sucediendo, puedo reconocer las maravillosas posibilidades que Tú en tu infinita misericordia tienes para mí. Te alabo mi Señor, porque cuando más te necesitaba me visitaste y te quedaste a cenar en mi corazón, eres aquel que ha obrado hasta lo imposible para hacerme saber que yo soy su perla más valiosa, me pagaste a precio de sangre, entregaste a Jesús para que por Él yo fuera salvo, por eso sé que me creaste para vivir en plenitud, para gozarme en tu presencia y ser feliz. Señor no me quiero volver a sentir abandonado, dame la fe de Abraham para confiar en Ti, incluso cuando las cosas no me cuadran en la cabeza, cuando se ponen difíciles, cuando veo que todo está oscuro. Bendito sea tu nombre, gracias por tu amor y por regalarme este momento de encuentro personal contigo. Amén.

martes, 5 de julio de 2011

Oración para momentos de dificultad

Señor, ayúdame a tomar las mejores decisiones, Tú conoces mis proyectos y sabes que es lo que me conviene, por eso vengo ante ti, para encontrar la luz en medio de esta tormenta, no te pido me soluciones los problemas, te pido valor y lucidez para afrontar todas mis dificultades, no dejes que mi ánimo decaiga, no permitas que la desesperanza se apodere de mi. Mi Dios confío en ti plenamente, me pongo en tus manos, sabiendo que quieres lo mejor para mi y que jamás defraudas a aquellos que vuelcan su mirada hacia Ti, derrámate sobre mí y dame de aquello que hace a los tuyos más que vencedores, aquí estoy para Ti, con ganas de batallar por la vida cerca de tu presencia. Sé que escuchas todas mis oraciones, que posas tu mirada de afecto sobre mi y que respondes a mis suplicas con la fuerza de tu amor. Amén.

miércoles, 8 de junio de 2011

¡Hey joven!

Vengo hace un tiempo pensando que en la actualidad muy pocos jóvenes le dan la oportunidad a Dios en sus vidas, prueban de todo: el alcohol, las drogas, la rumba, los deportes extremos, y un sin numero de experiencias. Pero no son capaces de darse la oportunidad de beber un sorbo del amor del Señor, por eso tienen tantos problemas, porque se están desgastando la vida tratando de conseguir lo que el Señor les ofrece gratis.

Pienso en tanto joven decepcionado con ganas de suicidarse porque lo dejó la novia, o aquel que para ser aceptado socialmente necesita meterse un plug de marihuana, si esos jóvenes entendieran que el Señor los ama y los acepta tal cual como son, no tendrían que ir por el mundo mendigando lo que Dios siempre está dispuesto a dar.

Sería bueno que buscaras la manera de tener un momento con Dios, de esforzarte por conocerlo, si así como le inviertes tiempo a la Internet o la tele, le dedicaras tiempo a tratar de experimentar el amor del Padre, te aseguro que comenzarían a cambiar un montón de cosas en tu vida y la de los que te rodean.

Hey joven, tomate un tiempo para analizar que aspectos de tu vida cambiarían si Dios fuera el centro de tu vida.

lunes, 9 de mayo de 2011

No se quedó en la cruz…

Me encanta el episodio de los discípulos de Emaús, (Lucas 24, 13 – 35) me encanta porque retrata lo que quizás somos nosotros en Cleofás y su amigo, vamos entristecidos, preocupados, discutiendo porque nuestros problemas nos han crucificado la esperanza, le hemos dado la espalda a nuestra Jerusalem y es posible que ahora volvamos a los mismos vicios que nos esclavizan la vida. Pero el Señor que es grande en misericordia, hoy en medio nuestros dolores nos está hablando, algunos no serán capaces de reconocerlo, los que se sienten con la soga al cuello y los duros de corazón seguirán creyendo que ha muerto, que se ha quedado en el sepulcro, seguirán desconfiando y poniendo en duda las promesas del Señor.

Espero que tú que estás leyendo, no te quedes con la figura de aquel que ha muerto en la cruz, porque si hay algo maravilloso del texto de los discípulos de Emaús es que reconocen VIVO al Señor en la Eucaristía, Él ha vencido a la muerte, ha dejado al sepulcro vacío y nuestro corazón deben arder de amor cada vez que nos encontramos con el Señor en esta celebración maravillosa que nos ha regalado la gracia Divina.

Creo que podemos salir de la tristeza y las angustias como Cleofás y su amigo, pero debemos estar atentos a la acción del Resucitado en nuestras vidas, Creo que hay esperanza en Jesús y que aquellos que han muerto en el pecado pueden renacer con el poder del que no se quedó en la cruz sino que nos acompaña hoy por hoy en la Eucaristía: Jesucristo.

jueves, 21 de abril de 2011

Rompiendo las barreras del odio

Hay cosas que realmente me asombran de la personalidad de Jesús, hacía cosas que alguien cualquiera no se le ocurría hacer, era capaz de romper las barreras del odio con su comportamiento, recuerdo aquel pasaje del evangelio de Lucas, en el que se narra su historia frente a los diez leprosos (Lc, 17, 11-19), recuerdo que la palabra dice que pasaba por territorio samaritano, y eso ya es digno de admirar, pues aquel entonces judíos y samaritanos se odiaban, y era impensable que un judío caminara en Samaria; entonces la pregunta surge ¿por qué Jesús lo hizo? Y la respuesta es sencilla, Jesús es libre de llevar el mensaje de Dios donde los hombres no lo quieren, está haciendo algo que quizás que no es común que se vea por estos tiempos, está llevando amor allí donde los hombres han sembrado odio.

Esta iniciativa de Jesús debe movernos a nosotros a emular ese comportamiento, que gracia tiene hablarle de Dios a los que ya lo conocen o han iniciado la experiencia, que gracia hay en amar a los que nos aman. Lo verdaderamente difícil está en amar a los enemigos, en proclamar a Dios con nuestro testimonio a aquellos que tienen el corazón duro para recibir el mensaje del Señor. Es probable que nos estemos privando de recibir bendiciones por no comportarnos de la manera que nos invita la Palabra. No nos vaya a suceder como aquel hombre que se encontró una lámpara, la froto y apareció un genio, este le dijo que pidiera un deseo pero la única condición era que lo que deseara, se le iba conceder a él, pero por partida doble a su peor enemigo, es decir si pedía un carro, a su enemigo le darían dos carros, este hombre movido por el egoísmo y la ira, terminó pidiendo que le sacaran un ojo…

No sé ustedes amigos, pero esta historia me hace pensar que mis resentimientos y mis barreras posiblemente me estén privando de muchas bendiciones y que si Jesucristo venció el odio con amor, yo también debo pedirle a Dios que me haga fuerte para que ese amor crezca en mi corazón y produzca grandes transformaciones.

lunes, 14 de marzo de 2011

La oración debe movernos a la acción.

En momentos difíciles el ser humano tiende a perder la cabeza, eso hace que no se tomen buenas decisiones, y en esas circunstancias creo que es importante que la oración nos ayude a encontrar la paz que necesitamos. No se trata de pedirle a Dios soluciones mágicas, que aparezca o desaparezca el problema, a lo que hago referencia es a que la oración nos ayude a contar con el máximo de nuestras facultades, no hagamos malas interpretaciones de la Biblia. Dice la Palabra en el capítulo 4 de la carta a los Filipenses, en el sexto verso: “No os inquietéis por cosa alguna; antes bien, en toda ocasión, presentad a Dios vuestras peticiones, mediante la oración y la súplica, acompañadas de la acción de gracias.”

Pero estoy seguro que de lo que se nos habla es de entregar nuestros problemas a Dios, no para que los resuelva sino para que en comunión con Él, podamos encontrar fuerza y esperanza en medio de la batalla. Pues alguien que pierde la fe, lo ha perdido todo. “No os inquietéis” es decir no nos desesperemos, no perdamos la cabeza, para que hacerlo si confiamos que con esfuerzo y la ayuda de Dios venceremos, que después de la tormenta viene el amanecer más hermoso.

Tengo la certeza del poder de la oración, pero creo que algunos de nosotros sólo nos quedamos en las hermosas palabras que le regalamos al Señor, pues la oración debe movernos a la acción; no nos vaya a suceder como aquel hombre que le pedía a Dios un empleo, pero nunca se movió a hacer una hoja de vida, no le interesó salir a buscarlo, simplemente rezaba todo el día y al final murió de hambre, nunca lo encontró, y no lo encontró porque Dios fuera malo, sino porque las oportunidades lo esperaban en la calle, pero nunca se le dio por salir.

miércoles, 23 de febrero de 2011

1 Corintios 2. 9

Pero, como se dice en la Escritura: "Dios ha preparado para los que lo aman cosas que nadie ha visto ni oído, y ni siquiera pensado."

lunes, 21 de febrero de 2011

ORACIÓN DE UN JOVEN CON PROBLEMAS

Aquí estoy, con más incertidumbre que certezas en el corazón, con ganas de no seguir luchando, porque siento que la vida es más complicada de lo que me había imaginado. Mi Dios vengo a buscarte en la oración, me siento débil, sin valor para tomar las decisiones más transcendentales. En este instante clamo tu fuerza, deseo que vengas a pasearte en mi interior y me devuelvas el ánimo. Padre, se Tú la luz que necesito, he visto a otros jóvenes salir de dificultades más grandes, y reconozco que fue la gracia tuya la que cayó como regalo, por eso levanto mis manos en señal de victoria, porque si me escogiste para vivir, es porque tienes cosas grandes para mí, no creo en un Dios que castiga, tengo la plena convicción de que eres misericordioso, y que en este momento me miras con afecto. Limpia mi mente y mi corazón de todo aquello que no venga de Ti, de lo que me quiera dañar; hoy sólo quiero que habites en mi corazón, anhelo estar contigo y que me des la luz que le diste a Bartimeo, para poder seguirte, para hacerme un verdadero discípulo y vencer al mundo. Amén.

martes, 1 de febrero de 2011

La señora gratitud

En estos días rondaba por mi cabeza la idea de escribirle a la señora gratitud, la que tiene buena memoria, a la que no se le olvidan los favores, la que reconoce todo el bien que se le hace y se le hará, porque muchos andan por la vida, despreciando a esta hermosa señora, maltratan a quienes han gastado su vida tratando de sacarlos adelante y dicen groserías a quienes los apoyan, porque precisamente parece que la mala memoria es la peor enemiga de la señora gratitud.

Hace poco, caminando por la vida me encontré con uno de esos casos que te dejan frio. Se trata de una mujer que se había propuesto dar lo mejor de ella para que sus hijos fueran hombres de bien y lo logró, pero hoy sus hijos la ultrajan con palabras, quizás no se acuerdan de los dolores del parto, de cada bocado de comida en las mañanas, de las trasnochadas ayudándoles a hacer las tareas, de las veces que dio la cara porque se habían metido en un lio. No sé ustedes amigos, pero cada vez que quisiera reprocharle algo a mis padres, me acuerdo de todo lo demás por lo que les tendría que dar gracias.

Así que joven, que no te pase lo de aquella hermosa canción de mi amigo Jon Carlo: “ahora que ya no te tengo, es que me doy cuenta que los consejos que me dabas eran por la buenas, que no escatimaste en venir, si algún día estuve enfermo, que siempre cuidaste de mi, cual gallina a sus polluelos…quisiera mirarte cara a cara pero es muy tarde, estás tirada en una caja muy dormida, diciéndole adiós a esta vida, en la que no supe mi amor entregarte, quisiera tenerte mi vieja, pero es muy tarde”.

No esperes a que se vayan para darles gracias por traerte al mundo y hacerlo todo para que fueras feliz, dile a tu mala memoria que se reconcilie con la señora gratitud.

viernes, 7 de enero de 2011

Un cuento para pensar

Hoy quiero que reflexionemos este cuento tomado de la internet, espero sus comentarios:

Un día, Jaimito entró a su casa dando patadas en el suelo y gritando muy molesto. Su padre, lo llamó. Jaimito, lo siguió, diciendo en forma irritada:
- Papá, ¡Te juro que tengo mucha rabia! Pedrito no debió hacer lo que hizo conmigo. Por eso, le deseo todo el mal del mundo, ¡Tengo ganas de matarlo!

Su padre, un hombre simple, pero lleno de sabiduría, escuchaba con calma al hijo quien continuaba diciendo: - Imagínate que el estúpido de Pedrito me humilló frente a mis amigos. ¡No acepto eso! Me gustaría que él se enfermara para que no pudiera ir más a la escuela.

El padre siguió escuchando y se dirigió hacia una esquina del garaje de la casa, de donde tomó un saco lleno de carbón el cual llevó hasta el final del jardín y le propuso: - ¿Ves aquella camisa blanca que está en el tendedero? Hazte la idea de que es Pedrito y cada pedazo de carbón que hay en esta bolsa es un mal pensamiento que va dirigido a él. Tírale todo el carbón que hay en el saco, hasta el último pedazo. Después yo regreso para ver como quedó.

El niño lo tomó como un juego y comenzó a lanzar los carbones pero como el tendedero estaba lejos, pocos de ellos acertaron la camisa. Cuando, el padre regresó y le preguntó: - Hijo ¿Qué tal te sientes? - Cansado pero alegre. Acerté algunos pedazos de carbón a la camisa.

El padre tomó al niño de la mano y le dijo: - Ven conmigo quiero mostrarte algo. Lo colocó frente a un espejo que le permite ver todo su cuerpo.... ¡Qué susto! Estaba todo negro y sólo se le veían los dientes y los ojos. En ese momento el padre dijo: - Hijo, como pudiste observar la camisa quedó un poco sucia pero no es comparable a lo sucio que quedaste tú. El mal que deseamos a otros se nos devuelve y multiplica en nosotros. Por más que queremos o podamos perturbar la vida de alguien con nuestros pensamientos, los residuos y la suciedad siempre queda en nosotros mismos.