martes, 23 de noviembre de 2010
Eclesiástico 2. 1 - 6
Endereza tu corazón, sé firme,y no te inquietes en el momento de la desgracia.
Únete al Señor y no te separes,para que al final de tus días seas enaltecido.
Acepta de buen grado todo lo que te suceda,y sé paciente en las vicisitudes de tu humillación.
Porque el oro se purifica en el fuego,y los que agradan a Dios, en el crisol de la humillación.
Confía en Él, y Él vendrá en tu ayuda,endereza tus caminos y espera en Él.
martes, 16 de noviembre de 2010
Úngeme Señor con el Espíritu de los que vencen.
Hoy quiero invitarlos a orar, cuando todo parece encontrarse en contra nuestra, es el momento de clamar al cielo, de encontrarnos con el Señor a través de nuestra oración personal; cada vez que siento que las fuerzas se acaban, le pido a Dios que me llene con su Espíritu que me ayuda a vencer:
Señor, te doy las gracias por las grandes obras que has realizado a mi favor a lo largo de mi recorrido por este mundo, gracias porque en los momentos difíciles he descubierto como tu diestra victoriosa sostiene mi vida. Hoy quiero abrir el corazón a tu presencia amorosa, dejar que me liberes y me hagas pleno, sentir tu fuerza y tu poder sanador. Dios de bondad, escucha mi suplica, al igual que el salmista clamo “cuídame como a la niña de tus ojos; protégeme bajo la sombra de tus alas de los malvados que me atacan, ¡de los enemigos mortales que me rodean!” Úngeme Señor con el Espíritu de los que vencen, de los que Tú has llamado para ganar la batalla; Padre bueno que en medio de mis luchas yo pueda tener la plena certeza de que tu jamás me dejas, nunca me abandonas pues a Ti “Señor, mi Dios te pedí ayuda y me sanaste; Tú Señor me salvaste de la muerte; me libraste de morir, me diste vida, haz cambiado en danzas mis lamentos.” Por eso no debo temer, porque siempre te manifiestas, inspiras mi alabanza y haces que de mi corazón broten los más hermosos cantos Señor, aún en la tormenta y aún en la enfermedad, te alabo, te alabo mi salvador. Amén.
sábado, 6 de noviembre de 2010
El Señor estará con nosotros...
No les ha sucedido que por la vida se encuentran con situaciones que se presentan como duras pruebas y que los llevan al margen de sus capacidades, es decir, se les salen de las manos, de lo que humanamente es posible. A mí me pasa muchas veces, porque ha medida que avanzamos en nuestro proyecto de vida, nos encontramos con asuntos cada vez más difíciles. Pero de lo que estoy completamente seguro, es de esta palabra que el Señor nos regala hoy:
“Ustedes no han pasado por ninguna prueba que no sea humanamente soportable. Y pueden ustedes confiar en Dios, que no los dejará sufrir pruebas más duras de lo que pueden soportar. Por el contrario, cuando llegue la prueba, Dios les dará también la manera de salir de ella, para que puedan soportarla.”
1 Cor 10 – 13
¡Que hermosa!
Sólo con leerla, ya se siente como nos reconforta el Señor, como salen fuerzas en medio de la flaqueza y de la roca de la tristeza comienza a brotar el agua viva de la alegría. Sé que estás pasando por pruebas, duras batallas, que parecen no tener fin, pero cuando comiences a desfallecer, comienza a orar con esta promesa que el Padre Dios nos regala, para que el motor de tus acciones sea aquel que todo lo puede.
Nunca estamos solos, Él estará con nosotros como estuvo con Moisés, Jeremías y todos aquellos que abrieron su corazón para dejarse llevar por el camino de la victoria.