viernes, 12 de febrero de 2010

Jesús le dice: "Levántate, toma tu camilla y anda." (Juan 5, 8)

¿A cuántos de nosotros el Señor nos ha dicho lo mismo en esos momentos de dificultad?

El sufrimiento muchas veces es inevitable en nuestras vidas y algunas de ellas no tiene explicación lógica. Todos hemos caído y hemos sentido como la tristeza alberga nuestro corazón, incluso en esas circunstancias sentimos la impotencia de aquel paralítico al que Jesús de Nazareth le dijo que se levantara, queremos hacer tantas cosas pero nos sentimos tan limitados como ese pobre hombre en su camilla. Por eso sé que en este preciso instante mi Señor te está hablando a ti, estoy seguro que Jesús pronuncia esas palabras de victoria para que sean captadas por tus oídos, meditadas por tu corazón y generen una transformación en tu existencia.

Dios no nos quiere tristes, tirados, llorando por la leche derramada, nuestro Padre de amor desea lo mejor para nosotros, que nos levantemos en su Nombre Poderoso de la enfermedad y de las penas. Recuerdo con alegría esa canción de Ambiorix Padilla que dice: “me quedé sentando a orillas del camino.” Y es que en realidad, algunos de nosotros no luchamos por la vida, cuando tenemos todo un camino que recorrer, sentimos la misma impotencia del paralítico que quiere caminar, pero está impedido, nosotros muchas veces también estamos bloqueados y nuestras barreras e impedimentos no las hemos puesto nosotros mismos, en el instante en que optamos por no hacer nada para cambiar eso que nos está afectando. Asimismo, esa canción dice: “levántate, yo estoy contigo,” y de verdad está con nosotros, llenándonos de su fuerza y dándonos las razones para seguir viviendo.

Cada latido de nuestro corazón, cada momento que el Señor nos permite estar vivos es una bendición, por eso la invitación es para que tomes tus limitaciones y andes, es decir, que continúes tu vida en el camino de la victoria, que el Nazareno te ha propuesto, ese lleno de luz y esperanza. Tus miedos, tus frustraciones, tu desánimo, todo eso lo podrás vencer cuando decidas abrir tu corazón al mensaje Divino: LEVANTATE, TOMA TU CAMILLA Y ANDA.

No hay comentarios:

Publicar un comentario